El criadero ENCI, con sede en Maida, en Calabria, está dedicado al Akita Inu y opera con afijo ENCI/FCI. La selección valora ejemplares de aspecto cuidado y temperamento equilibrado, dulces en la relación con las personas y adecuados para la vida en familia.
Los reproductores se someten a pruebas oficiales para las patologías genéticas propias de la raza. El criadero describe al Akita Inu como un perro competente en las relaciones con sus semejantes, aunque señala que en la edad adulta puede mostrar menor tolerancia hacia ejemplares del mismo sexo, especialmente machos.
Los cachorros crecen en contacto con la familia y afrontan estímulos útiles para la socialización, incluidos niños, ruidos, desplazamientos en coche, otros animales, transportín y visitas veterinarias. Se entregan después de una entrevista con las futuras familias, con documentación sanitaria, pedigree ENCI, contrato de cesión y certificación de buena salud.