ENCI cría Cavalier King Charles en Amantea, donde los perros crecen en un entorno familiar. El criadero presta atención al bienestar de sus ejemplares y a la preservación de las características propias de la raza, tanto en el aspecto como en el carácter.
Cada año, los perros se someten a controles sanitarios realizados por especialistas, centrados en las principales patologías que pueden afectar al Cavalier King Charles. Las decisiones reproductivas están orientadas a favorecer la salud, respetando el estándar de belleza y temperamento de la raza.
Las camadas del criadero son poco frecuentes a lo largo del año y se planifican con selección y criterio. ENCI considera importante conocer a las futuras familias de los cachorros, para dedicar la debida atención a la elección de su nuevo hogar.