Sus orígenes
¿De dónde viene?
Los orígenes del Bichón Bolonés se confunden en parte con los del Bichón Maltés. Sus antepasados serían los pequeños perros llamados "canes melitenses" por Aristóteles en el siglo IV antes de J.-C. Ya apreciado bajo el Imperio romano, este perro de compañía ha frecuentado durante mucho tiempo a las familias acomodadas y las cortes europeas. Aparece en obras de Tiziano, Pieter Brueghel el Viejo y Francisco de Goya. La Federación Cinológica Internacional reconoció definitivamente la raza el 5 de marzo de 1956, bajo el estándar número 196.
Su aspecto
¿Cómo es?
El Bichón Boloñés es un perro pequeño compacto, recogido e inscrito en un cuadrado. Su cabeza de longitud media presenta un cráneo ligeramente ovoide y un stop poco marcado. Sus ojos bastante grandes, oscuros y no prominentes le dan una expresión atenta. Sus orejas largas están insertadas altas y caídas. El dorso es recto, el lomo corto y sólido, el pecho amplio y la cola, bien provista, se curva por encima del dorso. Su pelo es largo en todo el cuerpo, denso, sedoso y más corto en el hocico. El manto es de un blanco puro, con ligeros matices marfil admitidos.
Su carácter
Temperamento y carácter
Naturalmente dulce, tranquilo y muy afectuoso, el Bichón Boloñés se muestra profundamente apegado a su familia. Es un poco más reservado que algunos otros bichones, pero sigue siendo sociable, inteligente y capaz de adaptarse tanto a las personas como a las situaciones. Aprecia a los niños, convive generalmente bien con los otros perros y los gatos, y acoge de buen grado a los desconocidos cuando ha sido correctamente socializado. Su instinto de guardia es débil y su vocación es ante todo la de un perro de compañía.
Convivencia
Convivencia con niños y animales
El Bichón Boloñés busca la proximidad de sus dueños y soporta mal las ausencias prolongadas. En el interior, es tranquilo y se adapta muy bien tanto a un apartamento como a una casa. Sin embargo, necesita un paseo diario, juegos e interacciones regulares para preservar su equilibrio y limitar el aumento de peso. Su tendencia a vocalizar puede manifestarse cuando se aburre, se queda solo o percibe una agitación inusual.
Educación
Educación y socialización
Calmo, obediente e inteligente, el Bichón Boloñés aprende generalmente con facilidad. Una educación temprana, coherente y benevolente, que combine suavidad, firmeza medida y recompensas, da muy buenos resultados. La socialización debe acostumbrarlo progresivamente a las personas, a los animales, a los ruidos y a la soledad. Conviene también trabajar la llamada, el paseo con correa y la calma para prevenir las vocalizaciones y un apego excesivo.
Presupuesto
Precio y presupuesto del Bichón boloñés
El precio de un Bichón Boloñés varía según la calidad del criadero, el pedigrí, las pruebas de detección realizadas en los reproductores, la conformidad con el estándar y el destino del cachorro. La rareza relativa de la raza también puede influir en la disponibilidad y los plazos de espera.
Ver detalle de costesSalud
Su salud en resumen
El Bichón Boloñés goza generalmente de una salud sólida cuando recibe cuidados regulares y permanece protegido de las condiciones climáticas difíciles. Una vigilancia particular debe centrarse en sus rótulas, sus ojos, su peso y su higiene bucodental. La elección de un criadero que practique las pruebas de detección útiles y un seguimiento veterinario anual contribuyen a limitar los riesgos.
Prevención y puntos de vigilanciaAlimentación
Alimentarlo bien
Una alimentación completa destinada a los perros de pequeño formato conviene al Bichón Boloñés. Debe ser suficientemente digestible, adaptada a su edad y precisamente dosificada para cubrir sus necesidades sin favorecer el sobrepeso. El estado corporal, la calidad de las heces, el pelaje y el nivel de actividad sirven de referencias para ajustar la ración con el veterinario.
Nuestros consejos de alimentación¿Lo sabía?
Anécdotas y popularidad
El Bichón Boloñés ha sido representado por varios grandes pintores europeos, entre ellos Tiziano, Pieter Brueghel el Viejo y Francisco de Goya, signo del lugar que ocupaba entre las familias privilegiadas. Su temperamento tranquilo y sociable también le permite ser apreciado como perro de mediación junto a personas frágiles u hospitalizadas.




