Sus orígenes
¿De dónde viene?
El San Bernardo debe su nombre al paso del Gran San Bernardo, en Suiza, donde los monjes del hospicio criaban grandes perros robustos para la guardia, la asistencia y el rescate de los viajeros perdidos en la nieve. Su reputación de perro de salvamento se impuso con el paso del tiempo, en particular tras el paso de las tropas napoleónicas por la región, y luego la raza fue estructurada en Suiza con la creación del club del San Bernardo en 1884.
Su aspecto
¿Cómo es?
El San Bernardo es un perro de montaña muy grande, macizo, potente y armonioso. Su cabeza es ancha y expresiva, el cuerpo es musculoso con una espalda firme y un pecho desarrollado, y la cola es larga y pesada. El manto es blanco con marcas rojo-marrón más o menos extendidas, y el pelaje existe en variedad de pelo corto o de pelo largo, siempre con un subpelo protector.
Su carácter
Temperamento y carácter
El San Bernardo es un perro dulce, pacífico y profundamente apegado a su familia. Se muestra muy cariñoso, paciente con los niños y naturalmente protector sin ser innecesariamente agresivo. Su temperamento tranquilo puede ir acompañado de cierta terquedad, lo que requiere un marco coherente desde la más temprana edad.
Convivencia
Convivencia con niños y animales
En el día a día, el San Bernardo es más bien tranquilo, pero no debe ser reducido a la inactividad. Aprecia los paseos regulares, los momentos pasados con su familia y los entornos donde puede desplazarse libremente. Su instinto territorial es real y su tamaño impone una gestión seria de sus hábitos, sobre todo en la edad adulta.
Educación
Educación y socialización
La educación del San Bernardo debe comenzar temprano, con reglas estables, una conducción firme y benevolente y una socialización regular. La raza aprende bien, pero su tamaño y su carácter a veces terco exigen constancia. Los métodos brutales deben evitarse, ya que perjudican la cooperación de un perro sensible e inteligente.
Presupuesto
Precio y presupuesto del San Bernardo
El precio de compra del San Bernardo varía según el origen, la calidad de la cría, la línea y el seguimiento propuesto. Más allá del coste inicial, hay que prever un presupuesto de mantenimiento elevado relacionado con el tamaño, la alimentación, la cama, el transporte y los cuidados.
Ver detalle de costesSalud
Su salud en resumen
El San Bernardo es en general bastante resistente, pero su tamaño muy grande lo expone a varios puntos de vigilancia, en particular en el plano ortopédico, ocular y digestivo. Un crecimiento bien llevado, un peso controlado y un seguimiento veterinario regular son esenciales para preservar su confort y su movilidad.
Prevención y puntos de vigilanciaAlimentación
Alimentarlo bien
La alimentación del San Bernardo debe acompañar un crecimiento muy rápido y luego mantener una masa importante sin favorecer el sobrepeso. La calidad de la ración tiene un impacto directo en el desarrollo óseo, la musculatura, la digestión y la longevidad funcional de este perro gigante.
Nuestros consejos de alimentación¿Lo sabía?
Anécdotas y popularidad
El San Bernardo sigue siendo una de las razas de rescate más célebres del mundo. Su imagen de perro socorrista en la montaña ha marcado fuertemente la cultura popular, aunque el famoso barrilito al cuello pertenece sobre todo a la leyenda. Su crecimiento espectacular, de menos de un kilo al nacer a varias decenas de kilos antes de la edad adulta, lo convierte también en una raza particularmente impresionante de seguir.




