Sus orígenes
¿De dónde viene?
Originario de Sudáfrica, el Boerbull, también llamado Boerboel, fue desarrollado por los colonos neerlandeses a partir del Brabanter Bullenbijter, un moloso potente dotado de aptitudes para la caza. Cruces con otros perros europeos y perros locales dieron forma a un guardián de granja capaz de proteger los rebaños, las viviendas y sus ocupantes frente a los depredadores. Una selección más estructurada se estableció a partir de los años 1960. A pesar de su historia antigua y sus cualidades de trabajo, la raza no dispone de un grupo FCI reconocido.
Su aspecto
¿Cómo es?
El Boerbull es un perro gigante, fornido y macizo, cuya osamenta fuerte sostiene una musculatura muy desarrollada. Su cabeza ancha, más bien corta y cuadrada lleva mandíbulas poderosas, ojos marrones con una mirada a la vez dulce y determinada, así como orejas triangulares caídas. Su lomo es recto, su pecho amplio y su riñón corto y sólido. El pelo corto y liso recubre una piel gruesa. El manto presenta diferentes matices de leonado o atigrado, con rojizo, marrón o gris, a veces acompañados de una pequeña marca blanca en el pecho.
Su carácter
Temperamento y carácter
Valiente, inteligente y muy protector, el Boerbull se muestra generalmente tranquilo y afectuoso con su familia. Su instinto de guardia está particularmente marcado y analiza con gusto una situación antes de reaccionar. Bien socializado, puede ser dulce con los niños y convivir con otros animales, herencia de su pasado de perro de granja. Sigue siendo necesaria una vigilancia con los congéneres del mismo sexo, sobre todo en los machos, que pueden buscar imponerse.
Convivencia
Convivencia con niños y animales
En casa, el Boerbull sabe mantenerse tranquilo cuando se beneficia de un gasto físico suficiente. Vigila naturalmente su territorio, se muestra reservado con los desconocidos y ladra poco, ya que su presencia imponente constituye ya un poderoso medio de disuasión. Necesita espacio, contactos regulares con su familia y dos buenas salidas diarias. Su fuerza y su temperamento hacen indispensables una conducción responsable, una socialización continua y el respeto estricto de la normativa local.
Educación
Educación y socialización
La educación debe comenzar muy temprano y asociar constancia, calma, firmeza y respeto, sin brutalidad ni relación de fuerza. Inteligente y receptivo, el Boerbull aprende bien cuando las reglas son coherentes y que las sesiones se mantienen cortas y motivadoras. La socialización debe multiplicar los encuentros positivos con las personas, los perros, los otros animales y diferentes entornos. La marcha con correa, la llamada, la aceptación del bozal y el control de los impulsos son prioritarios teniendo en cuenta su tamaño y el marco legal francés.
Presupuesto
Precio y presupuesto del Boerboel
El precio varía según el país de cría, la línea, los cribados de salud, la reputación del criador y el destino del perro. En Francia, el estatus jurídico de este tipo de perro debe verificarse imperativamente antes de cualquier trámite, ya que la adquisición, la cesión y la importación de un perro perteneciente a la categoría 1 están prohibidas.
Ver detalle de costesSalud
Su salud en resumen
El Boerbull goza de una salud globalmente sólida y de un pelaje bien adaptado al clima sudafricano. Como todos los perros gigantes, sin embargo, debe ser seguido por las afecciones articulares y recibir una alimentación precisamente ajustada con el fin de limitar el sobrepeso. Un crecimiento lento, ejercicios adaptados a la edad y un cribado de los reproductores contribuyen a preservar su movilidad.
Prevención y puntos de vigilanciaAlimentación
Alimentarlo bien
Este perro gigante necesita una alimentación completa, digestible y adaptada a su etapa de vida. El crecimiento del cachorro debe mantenerse progresivo, con un equilibrio mineral controlado, mientras que el adulto debe recibir una ración proporcional a su actividad para evitar la sobrecarga articular.
Nuestros consejos de alimentación¿Lo sabía?
Anécdotas y popularidad
El nombre Boerboel asocia la palabra afrikáans "Boer", que designa a los granjeros de origen neerlandés en Sudáfrica, con "boel", empleado para evocar a un perro grande. Seleccionado para defender las granjas aisladas, este moloso debía ser lo suficientemente potente como para disuadir a los depredadores, manteniéndose a la vez cerca de la familia. En Francia, su estatus exige una atención particular, ya que los perros que presentan la morfología de los mastines no inscritos en un libro genealógico reconocido pueden pertenecer a la categoría 1.




