Un menú para cada edad
Sus necesidades evolucionan con él
Gatito : Alimento completo de crecimiento, repartido en varias comidas pequeñas.
Adulto : Ración controlada, adaptada a la esterilización y a la vida en interior.
Senior : Alimento muy digestible, vigilando riñones, dientes y apetito.
¿Qué alimento?
¿Pienso, comida húmeda o dieta casera?
Una alimentación premium húmeda, seca o mixta, bien digestible y rica en proteínas animales, suele ser adecuada para el Devon Rex. La elección precisa debe tener en cuenta la edad, la esterilización, el nivel de actividad y el estado corporal.
Cantidades
¿Cuánto darle?
La cantidad diaria depende del peso, de la actividad y de la densidad energética del alimento. El Devon Rex suele tolerar mejor varias comidas pequeñas que una ración única demasiado importante, lo que también ayuda a controlar mejor su saciedad.
| Peso | Cantidad diaria | Comidas/día |
|---|---|---|
| 3 - 4 kg | 50 - 73 g | 2 |
| 4 - 4 kg | 58 - 84 g | 2 |
| 4 - 5 kg | 66 - 94 g | 2 |
Cambio
Lograr la transición alimentaria
Como en los demás gatos, cualquier cambio de alimentación debe ser progresivo durante varios días para limitar los trastornos digestivos y favorecer una buena aceptación. Es preferible aumentar poco a poco la proporción del nuevo alimento.
Hidratación
Agua: no la descuide
El agua debe estar siempre limpia, fresca y fácilmente accesible. Una fuente puede animar a algunos individuos a beber más, y la comida húmeda puede contribuir a mejorar los aportes hídricos a diario.
Extras
Premios, con moderación
Las golosinas deben seguir siendo ocasionales e integrarse en la ración total. Pueden servir para recompensar la manipulación, el cuidado de las orejas o los momentos de educación, sin favorecer el picoteo excesivo.
Buenos hábitos
Para un comedero perfecto
- Pesar la ración para evitar el sobrepeso de interior.
- Ofrecer agua en varios puntos, eventualmente una fuente.
- Integrar las golosinas en el total calórico del día.
Nunca dar
Como para todos los gatos, hay que evitar el chocolate, la cebolla, el ajo, el puerro, la uva, el alcohol, la cafeína, los huesos cocidos y los alimentos muy grasos o muy salados, ya que pueden provocar trastornos digestivos, neurológicos, renales o sanguíneos a veces graves.




