Perros

El Burmilla: carácter, precio, salud y criadores

Reino Unido

Un gato elegante y afectuoso, a medio camino entre la calma y la vivacidad.

TamañoMedianoEsperanza10–18 añosPresupuesto≈ 65 €/mesCachorro750–1200 €

¿La elección adecuada?

¿Es para usted?

Familia y niñosMuy bueno
Actividad diaria requeridaAlta
Vida en pisoMuy bueno
Primer dueñoMuy bueno
Otros animalesMuy bueno
Tolerancia a la soledadBastante bueno
Instinto de guardiaLimitado

Pros y contras

  • Muy afectuoso : Busca con gusto el contacto humano y aprecia la presencia diaria de su familia.
  • Buen gato de familia : Su temperamento dulce y juguetón le permite generalmente convivir bien con los niños y otros animales.
  • Mantenimiento moderado : Su pelo corto requiere pocos cuidados y un cepillado semanal suele ser suficiente.
  • Tendencia al sobrepeso : Una alimentación mal controlada y la falta de ejercicio pueden provocar rápidamente un aumento de peso.
  • Puede ser hablador : El Burmilla tiende a maullar más que algunos otros gatos.
  • Necesidad de atención : Tolera mal ser ignorado durante mucho tiempo y aprecia una presencia real en el día a día.

¿Para quién?

Ideal para

  • Familias presentes : El Burmilla se adapta bien a los hogares que aprecian un gato cercano, sociable e interactivo.
  • Vida en apartamento estimulante : Se adapta al interior si su entorno ofrece juegos, rascadores y posibilidades de trepar.
  • Adoptantes que buscan un gato dulce : Su carácter tierno y demostrativo gusta a las personas que quieren un compañero cariñoso.

No recomendado para

  • Hogares muy ausentes : Corre el riesgo de sufrir una falta de interacciones si nadie está disponible a diario.
  • Adoptantes poco atentos al peso : Esta raza requiere un verdadero rigor en la alimentación y la actividad para evitar el sobrepeso.

El retrato

¿Cómo es?

1,75 mHumano
28 cmBurmilla
Altura a la cruz
25–30 cm
Peso
2–6 kg
Pelaje
Corto, suave, espeso
Grupo FCI
Pelo corto
Origen
Reino Unido
Aseo
Mantenimiento fácil

Fotos y vídeos

Descubra el Burmilla en imágenes y vídeo: pelajes, tamaños y expresiones características de la raza.

Sus orígenes

¿De dónde viene?

El Burmilla es una raza felina reciente nacida a principios de los años 1980 en el Reino Unido, a raíz de un cruce accidental entre un Persa chinchilla y un Burmese lila. Seducida por la apariencia y el temperamento de los gatitos obtenidos, la baronesa Miranda von Kirchberg emprendió el desarrollo de la raza, cuyo nombre resulta de la contracción de Burmese y Chinchilla. El estándar fue reconocido en 1984, y luego adoptado por la Federación internacional felina en 1994. El Burmilla sigue siendo hoy una raza aún relativamente rara en Francia.

Su aspecto

¿Cómo es?

El Burmilla es un gato de tamaño mediano, con un cuerpo robusto y bien musculoso, a menudo más pesado de lo que parece. Su cabeza es redonda, sus ojos grandes, redondeados y muy expresivos, generalmente resaltados por un contorno oscuro. Las orejas son anchas en la base y redondeadas en la punta. Su pelaje es corto, suave y bastante espeso, con un aspecto tipped en el que el color se concentra en la punta de los pelos, lo que le da un resultado delicadamente sombreado muy característico.

Su carácter

Temperamento y carácter

El Burmilla es un gato dulce, demostrativo y muy afectuoso con su familia. Menos turbulento que el Burmese, conserva no obstante un verdadero gusto por el juego, la exploración y las interacciones cotidianas. Aprecia mucho la atención, las caricias y la presencia humana, lo que lo convierte en un compañero cálido y cercano a sus adoptantes.

Cariñoso Juguetón Inteligente Sociable

Convivencia

Convivencia con niños y animales

El Burmilla alterna de buen grado los momentos de calma y las fases de actividad. Le gusta trepar, correr y jugar, y aprovecha plenamente un árbol para gatos o un espacio estimulante. Por lo general se lleva bien con los niños y otros animales. En cambio, puede mostrarse bastante hablador y soporta mal ser constantemente descuidado.

Educación

Educación y socialización

La educación del Burmilla se basa sobre todo en la regularidad, el enriquecimiento del entorno y las interacciones positivas. Este gato responde bien a los hábitos estables y a las estimulaciones suaves, en particular mediante el juego y la recompensa. Conviene canalizar su necesidad de actividad con juguetes, puestos de observación y rituales cotidianos para evitar el aburrimiento y el aumento de peso.

Presupuesto

Precio y presupuesto del Burmilla

El precio de compra de un Burmilla varía según la línea, la calidad del pelaje, la reputación del criadero y la rareza de la raza. Esta última sigue siendo poco extendida en Francia, lo que puede influir en la disponibilidad de los gatitos y el nivel de precio solicitado.

Ver detalle de costes

Salud

Su salud en resumen

El Burmilla es considerado como un gato más bien robusto y, debido a la relativa juventud de la raza, ninguna enfermedad hereditaria específica se destaca claramente en las fuentes de referencia consultadas. Como todos los gatos, requiere no obstante un seguimiento veterinario regular, una vacunación al día y una buena higiene de vida, con una atención particular puesta en el peso.

Prevención y puntos de vigilancia

Alimentación

Alimentarlo bien

El Burmilla necesita una alimentación de calidad, equilibrada y completa, adaptada a su edad, a su nivel de actividad y a su condición corporal. Su dieta debe privilegiar aportes nutricionales coherentes y ser vigilada con seriedad, ya que la raza puede aumentar de peso fácilmente.

Nuestros consejos de alimentación

¿Lo sabía?

Anécdotas y popularidad

El nombre Burmilla proviene directamente de la contracción entre Burmese y Chinchilla, las dos líneas en el origen de la raza. A pesar de su apariencia refinada, este gato es apreciado tanto por su temperamento tierno como por su manto tipped muy luminoso. Sigue siendo aún poco extendido en Francia, lo que lo convierte en una raza bastante confidencial.

FAQ

Preguntas frecuentes sobre el Burmilla

Todo lo que se preguntan los futuros adoptantes antes de la llegada del compañero.

Sí, el Burmilla puede vivir en un apartamento siempre que disponga de un entorno enriquecido, juegos y suficientes oportunidades para gastar energía y evitar el aburrimiento y el aumento de peso.

Sí, el Burmilla es conocido por ser dulce, demostrativo y muy apegado a su familia, con una marcada necesidad de contacto y atención.

No, su caída de pelo es generalmente baja y un cepillado semanal suele ser suficiente para mantener su pelaje.

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