Un menú para cada edad
Sus necesidades evolucionan con él
Cachorro : Alimento de crecimiento para perro pequeño, en tres comidas, sin forzar el aumento de peso que sobrecarga la espalda.
Adulto : Ración pesada en dos comidas, ajustada para mantenerse delgado y musculoso.
Senior : Alimento digestible, eventualmente de apoyo articular, vigilando la movilidad y los dientes.
¿Qué alimento?
¿Pienso, comida húmeda o dieta casera?
Las croquetas completas de alta calidad, formuladas para perro pequeño o para Teckel según las gamas disponibles, suelen convenir bien. La ración debe estar equilibrada y no demasiado rica en grasas.
Cantidades
¿Cuánto darle?
Un Teckel adulto de 4 a 9 kg recibe a menudo 70 a 160 g de croquetas al día según se trate de un kaninchen, de un enano o de un estándar, de su actividad y de la densidad del alimento. Pesar la ración y ajustar según el estado corporal, porque el sobrepeso sobrecarga la espalda.
| Peso | Cantidad diaria | Comidas/día |
|---|---|---|
| 3 - 5 kg | 60 - 95 g | 2 |
| 5 - 7 kg | 85 - 130 g | 2 |
| 7 - 9 kg | 110 - 160 g | 2 |
Cambio
Lograr la transición alimentaria
Todo cambio alimentario debe ser progresivo durante varios días para evitar trastornos digestivos y comprobar la buena tolerancia de la nueva ración.
Hidratación
Agua: no la descuide
Un agua limpia y fresca debe permanecer disponible en todo momento. Una buena hidratación es particularmente importante en períodos calurosos y en los perros activos.
Extras
Premios, con moderación
Las golosinas deben seguir siendo ocasionales y estar integradas en la ración diaria. En esta raza glotona, los extras demasiado frecuentes favorecen rápidamente el aumento de peso.
Buenos hábitos
Para un comedero perfecto
- Mantener al Teckel delgado es el primer gesto de prevención para su espalda.
- Evitar los saltos repetidos del sofá y las escaleras demasiado frecuentes, sobre todo en el cachorro.
- Fraccionar las comidas limita los trastornos digestivos de este pequeño tamaño.
Nunca dar
Como para los demás perros, hay que evitar el chocolate, la uva, la cebolla, el ajo, el xilitol, el alcohol, los huesos cocidos y los alimentos muy grasos, ya que pueden provocar trastornos digestivos, neurológicos o metabólicos graves.




