Un menú para cada edad
Sus necesidades evolucionan con él
Cachorro : Una alimentación de crecimiento de buena calidad, fraccionada en varias comidas, ayuda a sostener el desarrollo armonioso.
Adulto : Una ración equilibrada adaptada a la actividad diaria permite mantener su peso ideal y su resistencia.
Senior : Con la edad, una fórmula más digestible y un seguimiento del peso ayudan a preservar la movilidad y el confort.
¿Qué alimento?
¿Pienso, comida húmeda o dieta casera?
Una alimentación industrial de buena calidad puede convenirle, a condición de aportar el conjunto de los nutrientes necesarios y de cubrir las necesidades de un perro activo de tamaño mediano.
Cantidades
¿Cuánto darle?
La ración diaria debe ajustarse según la edad, el tamaño, el gasto físico y la condición corporal. Un control regular del peso ayuda a ajustar las cantidades con el tiempo.
| Peso | Cantidad diaria | Comidas/día |
|---|---|---|
| 8 - 10 kg | 174 - 238 g | 2 |
| 10 - 12 kg | 206 - 282 g | 2 |
| 12 - 14 kg | 238 - 326 g | 2 |
Cambio
Lograr la transición alimentaria
Todo cambio de alimentación debe ser progresivo durante varios días para limitar los trastornos digestivos y observar la buena tolerancia de la nueva ración.
Hidratación
Agua: no la descuide
Un agua limpia y fresca debe permanecer disponible en todo momento, en particular después del ejercicio, con tiempo templado a caluroso o durante los períodos de muda.
Extras
Premios, con moderación
Las golosinas pueden ser útiles para la educación y la motivación, pero deben seguir siendo moderadas e integrarse en el aporte energético global del día.
Buenos hábitos
Para un comedero perfecto
- Repartir la ración en 2 comidas al día.
- Adaptar las cantidades al nivel de ejercicio y a la condición corporal.
- Pesar regularmente al perro para ajustar la ración si es necesario.
- Introducir cualquier nueva alimentación progresivamente.
Nunca dar
Como para los demás perros, hay que evitar en particular el chocolate, la cebolla, el ajo, la uva, el xilitol, el alcohol, los huesos cocidos y los alimentos muy grasos o muy salados, ya que pueden provocar trastornos digestivos, neurológicos o una intoxicación a veces grave.




