Sus orígenes
¿De dónde viene?
El Carlino es una raza muy antigua originaria de China, probablemente seleccionada hace más de 2 000 años entre pequeños perros de compañía de hocico corto apreciados por las élites. Llega después a Europa por las rutas comerciales, en particular a través de los holandeses y los portugueses, antes de conquistar las cortes reales en Francia, en Inglaterra y en varios países de Europa. Su nombre francés vendría del comediante Carlo Antonio Bertinazzi, llamado Carlin, cuya máscara recordaba la cara oscura del perro. El estándar moderno se estructuró en el siglo 19 y la raza fue reconocida definitivamente por la FCI en 1966.
Su aspecto
¿Cómo es?
El Carlin es un perro pequeño y compacto, inscrito en un cuadrado, con una osamenta sólida y una musculatura firme. Su cabeza es ancha y redonda, su hocico muy corto y aplastado, sus arrugas faciales bien marcadas y sus ojos grandes, oscuros y prominentes le dan una expresión dulce y expresiva. Su pelo es corto, fino, liso, suave y brillante. El manto puede ser leonado, albaricoque, negro o plata, con una máscara oscura característica. La cola está insertada alta y enrollada, idealmente en doble bucle.
Su carácter
Temperamento y carácter
El Carlino es un perro dulce, jovial y muy apegado a su entorno. Busca la proximidad humana, le gusta participar en la vida del hogar y se muestra generalmente sociable con los visitantes, los niños y los demás animales. Detrás de su aire tranquilo, conserva un lado juguetón y travieso que lo convierte en un compañero vivaz y divertido. Sin embargo, puede mostrarse un poco terco y soporta mal la soledad prolongada.
Convivencia
Convivencia con niños y animales
En el día a día, el Carlino aprecia una vida tranquila marcada por paseos moderados, juegos calmados y largas fases de descanso cerca de sus humanos. No necesita una actividad deportiva intensa, pero aun así debe moverse cada día para limitar el aumento de peso y mantenerse en forma. Muy adaptado a la vida en apartamento, le gusta seguir a su dueño a todas partes y se muestra a menudo discreto si ha sido correctamente socializado y acostumbrado a su entorno.
Educación
Educación y socialización
La educación del Carlin debe ser suave, coherente y paciente. Es un perro sensible que reacciona mal a la dureza, pero que responde bien a la educación positiva, al juego y a las recompensas moderadas. Sus ganas de complacer ayudan al aprendizaje, aunque su pequeño lado obstinado puede ralentizar algunos progresos. Una socialización temprana, el aprendizaje de la calma y un trabajo progresivo sobre la soledad son particularmente útiles en esta raza.
Presupuesto
Precio y presupuesto del Pug
El precio de compra del Carlino varía sobre todo según la calidad de la cría, la inscripción en el LOF, la línea, las pruebas de salud realizadas a los reproductores y la reputación del criador. Un cachorro correctamente socializado, identificado y seguido cuesta más en la compra, pero este rigor es particularmente importante en una raza propensa a varias fragilidades conocidas.
Ver detalle de costesSalud
Su salud en resumen
El Carlino es un perro entrañable pero su morfología braquicéfala impone una vigilancia particular. Su hocico muy corto puede favorecer dificultades respiratorias, sobre todo en caso de esfuerzo intenso, de calor o de sobrepeso. Sus ojos expuestos y sus pliegues cutáneos requieren también un mantenimiento regular para limitar irritaciones, infecciones e inflamaciones. Con un seguimiento atento, un peso bien controlado y un modo de vida adaptado, muchos Carlino viven sin embargo hermosos años en familia.
Prevención y puntos de vigilanciaAlimentación
Alimentarlo bien
El Carlino necesita una alimentación de buena calidad adaptada a su pequeño tamaño, a su nivel de actividad moderado y a su tendencia al sobrepeso. El objetivo es cubrir sus necesidades sin exceso energético, al tiempo que se apoya su masa muscular y su confort general. Una alimentación estable y bien tolerada suele ser preferible en este perro a veces sensible.
Nuestros consejos de alimentación¿Lo sabía?
Anécdotas y popularidad
El Carlin es conocido en el mundo anglosajón con el nombre de Pug y en Alemania con el de Mops. Durante mucho tiempo fue un favorito de las cortes europeas y de figuras históricas como Josefina de Beauharnais o la reina Victoria. La raza aparece también en la cultura popular, en particular a través de varios perros de ficción con un temperamento cómico o refinado, lo que corresponde bien a su imagen de compañero expresivo y entrañable.




