Sus orígenes
¿De dónde viene?
El Akita Americano comparte sus orígenes con el Akita japonés, cuyos antepasados vivían en la prefectura de Akita, al norte de la isla de Honshu. Algunos de estos perros fueron cruzados con Mastiffs y Tosas en la época de las peleas caninas, prohibidas en Japón en 1908. Durante la Segunda Guerra Mundial, la raza rozó la desaparición y se practicaron cruces con el Pastor Alemán para eludir las requisas. Después de la guerra, militares estadounidenses quedaron seducidos por los perros de la línea Dewa y los importaron a Estados Unidos. La selección estadounidense privilegió entonces ejemplares más masivos, distintos del tipo japonés. El Akita Club of America fue fundado en 1956, el American Kennel Club reconoció la raza en 1972 y la Federación Cinológica Internacional la reconoció el 30 de mayo de 1999.
Su aspecto
¿Cómo es?
El Akita Americano es un perro de gran tamaño, potente, equilibrado y dotado de una osamenta pesada. Su cuerpo, ligeramente más largo que alto, presenta una espalda horizontal, un lomo musculoso y un pecho ancho y descendido. Su cabeza maciza forma un triángulo romo, con un cráneo ancho, un stop marcado, una trufa negra y unos ojos pequeños de color marrón oscuro casi triangulares. Las orejas, pequeñas y triangulares, están erguidas. La cola gruesa, de inserción alta, se lleva enroscada sobre el lomo o el costado. El pelo de cobertura es recto, duro y ligeramente separado, asociado a un subpelo corto, suave y muy abundante. Se admiten el rojo, el leonado, el blanco, el atigrado y las capas pías.
Su carácter
Temperamento y carácter
Calmo, digno y seguro de sí mismo, el Akita Americano es profundamente leal a su familia y posee un instinto protector muy marcado. Se mantiene reservado y desconfiado con los desconocidos, sin ser innecesariamente ladrador. Su carácter independiente y resolutivo exige una relación basada en la confianza. Puede buscar la confrontación con otros perros, en particular los del mismo sexo, y su bajo umbral de tolerancia impone una socialización seria. Con los niños, su potencia y su lectura a veces estricta de los gestos torpes hacen indispensable una vigilancia estrecha; conviene más a adolescentes respetuosos que a niños muy pequeños.
Convivencia
Convivencia con niños y animales
En casa, aprecia la proximidad de su familia tanto como los períodos de calma y soporta mal una soledad prolongada. No es un atleta de resistencia, pero debe beneficiarse de varias salidas diarias, de exploración y de ocupaciones mentales a fin de preservar su musculatura y de limitar el aumento de peso. Un gran jardín sólidamente cercado le conviene, sin reemplazar los paseos. La vida en apartamento sigue siendo posible con un dueño muy disponible, pero está menos adaptada a su tamaño y a sus necesidades. Los encuentros con los congéneres deben gestionarse con prudencia, en particular entre perros del mismo sexo.
Educación
Educación y socialización
Su educación debe comenzar desde la llegada al hogar y continuar toda su vida. Una socialización temprana, progresiva y controlada es esencial hacia las personas, los entornos, las manipulaciones y los demás animales. Inteligente pero poco inclinado a la obediencia mecánica, aprende mejor durante sesiones cortas, coherentes y motivadoras. El refuerzo positivo, el juego y unas reglas estables son a privilegiar. Los métodos brutales o coercitivos deben proscribirse, ya que deterioran la confianza y pueden acentuar las reacciones defensivas. La llamada, la marcha con correa, la renuncia y la aceptación de los cuidados son prioridades.
Presupuesto
Precio y presupuesto del Akita Americano
El precio de adquisición varía según la línea, la calidad del pedigrí, los resultados de salud de los reproductores, la reputación del criadero y el destino del cachorro. El presupuesto también debe integrar la alimentación de un perro grande, los cuidados veterinarios, el seguro, la educación y el material adecuado.
Ver detalle de costesSalud
Su salud en resumen
Robusto y bien protegido por su doble pelaje, el Akita Americano puede, no obstante, estar predispuesto a varias afecciones articulares, dermatológicas, endocrinas y oculares. Una selección rigurosa de los reproductores, un seguimiento veterinario regular, un crecimiento controlado y el mantenimiento de un peso óptimo contribuyen en gran medida a preservar su salud.
Prevención y puntos de vigilanciaAlimentación
Alimentarlo bien
El Akita Americano necesita una alimentación completa, equilibrada y adaptada a su edad, a su peso, a su esterilización y a su nivel de actividad. Durante el crecimiento, el control del aporte energético y del equilibrio mineral es esencial para apoyar su desarrollo sin acelerar excesivamente el aumento de peso.
Nuestros consejos de alimentación¿Lo sabía?
Anécdotas y popularidad
El Akita Americano fue llamado durante mucho tiempo Gran perro japonés en la nomenclatura internacional. Su silueta se distingue de la del Akita Inu por una construcción más maciza, una cabeza más ancha y la admisión de todos los colores, incluida la máscara negra y los mantos manchados. A pesar de su porte imponente, por lo general es poco ruidoso y prefiere una vigilancia silenciosa a los ladridos repetidos.




