El criadero de Chihuahua con sede en Vernio se presenta como una realidad reconocida por ENCI/FCI. Nacido de una experiencia adquirida a lo largo de unos veinte años, concentra su trabajo exclusivamente en esta raza, que con el tiempo se ha convertido en el eje de un compromiso cada vez más sentido.
La estructura tiene un carácter familiar y acoge a los perros en el entorno doméstico. Esta elección permite seguir el nacimiento y el crecimiento de los cachorros en un contexto cotidiano, cercano a la presencia de las personas, según el enfoque declarado por el criadero.
Con una práctica construida con el tiempo y una atención dirigida a los Chihuahua, el criadero propone un recorrido basado en la pasión por la raza. El reconocimiento de ENCI/FCI y la dimensión doméstica definen su identidad en Vernio.