El criadero ENCI, con sede en Marino, está dedicado al Terranova y mantiene viva esta pasión desde hace muchos años. La actividad se identifica con el afijo reconocido por ENCI «Dei Magnifici Neri» y nace de un conocimiento de la raza adquirido desde la infancia, transcurrida junto a dos ejemplares.
Los perros viven en casa junto con el criadero, sin estar alojados en boxes. Esta elección refleja la atención dedicada a su vida cotidiana y a la relación directa con cada Terranova, considerado parte integrante de la vida familiar.
Al no ser una actividad laboral, el criadero se lleva adelante como una pasión auténtica y de larga data. El proyecto se basa en la idea de que el Terranova merece protección mediante una selección cuidadosa, responsable y seguida con meticulosidad.