El criadero ENCI, en San Salvatore Telesino, cría Dóberman y Caniches. Su presentación sitúa al Dóberman en el centro de la actividad, valorando su presencia elegante, su sensibilidad y su aptitud para la protección. Esta raza se considera un compañero fiable para la vida en familia y un perro preparado para la guardia.
La selección del Dóberman reúne salud, carácter y morfología. Los reproductores se someten a pruebas oficiales de cardiomiopatía dilatada, enfermedad de von Willebrand y displasia de caderas y codos. El criadero privilegia perros tranquilos y afectuosos en el entorno doméstico, pero reactivos, equilibrados y seguros en situaciones de trabajo o protección.
La actividad sigue además el estándar FCI en la búsqueda de ejemplares de estructura sólida, porte distinguido y movimiento armonioso. El objetivo declarado es mantener las cualidades funcionales del Dóberman junto con un temperamento estable. La selección se dirige por tanto a perros sanos, bien construidos y adecuados para la convivencia.