El criadero de Shiba Inu se encuentra en Romano d'Ezzelino y está reconocido por ENCI y FCI. La actividad está orientada a una selección cuidadosa de la raza, privilegiando la calidad de las camadas frente a su número.
El programa de cría tiene como objetivo cachorros con buena salud, conformes al estándar morfológico y dotados de equilibrio de carácter. Los reproductores se someten a controles para las principales patologías hereditarias, incluidas las displasias de cadera y codo, la luxación de rótula y las enfermedades oculares.
Los cachorros nacen en un entorno doméstico y son acompañados desde las primeras etapas de crecimiento. El criadero introduce tempranamente las bases de la socialización, prestando atención al desarrollo y al bienestar de cada joven Shiba Inu.